Meditaciones
K.A. Beechey
K.A. Beechey JUNIO – SIMPATÍA ¡Tengo que decir que los telegramas de la “Anciana Dama” le alcanzan a uno como las piedras desde una catapulta!. ¿Qué podía hacer yo, sino acudir?. Argumentar a través del espacio con alguien sumido en la desesperación y en un estado de caos moral, resultaba inútil. Por lo