Cartas que me han ayudado – W.Q. Judge

Libro II  –  Parte 26

EXTRACTOS – Acerca de la Filosofía Oculta 1ª parte

Empieza tratando de superar la costumbre casi universal de ponerte de relieve. Esta procede de la personalidad. No monopolices la conversación. Mantente en el trasfondo. Si alguien empieza a hablarte de sí y de sus proezas, no tomes la primera oportunidad para hablarle de tí, más bien escúchalo y dirígele la palabra únicamente para que se exprese. Una vez que haya terminado, reprime, en tu interior, el deseo de hablarle de tí, de tus opiniones y experiencias. No formules una sola pregunta a menos que quieras escuchar la respuesta, investigando su valor. Intenta recordar que eres algo pequeño en el mundo y que las personas a tu alrededor no te valoran del todo, ni se entristecen cuando estás ausente. Tu única verdadera grandeza yace en tu real ser interno, el cual no desea recibir la aprobación ajena. Si siguieras estas directivas por una semana, te percatarás de que implican un considerable esfuerzo y empezarás a descubrir una parte del significado de la expresión: “Hombre conócete a tí mismo.”

No es necesario estar consciente del progreso que uno ha realizado. Ni la fecha es bajo ningún aspecto un extintor, como algunos la han denominado.(La “fecha” que erróneamente se divulgó como “extintor,” era el 1897. Véase dos artículos de William Q. Judge: “¿Retirarán los Maestros su Ayuda en 1898 hasta 1975?” impreso en la revista “Path” en Noviembre de 1894 y “El Ciclo Que Está Por Terminar,” publicado en el “Irish Theosophist” en Enero de 1895). Actualmente, estamos excesivamente propensos a querer conocerlo todo en un instante, especialmente aquello que nos concierne a nosotros. Puede ser deseable y animador estar así consciente, sin embargo no es necesario. Nosotros adelantamos mucho en nuestra vida interna y secreta acerca de la cual estamos completamente inconscientes. No nos percatamos de esto hasta alguna existencia siguiente. Por lo tanto, en tal caso, muchos pueden haber trascendido considerablemente los obstáculos sin estar conscientes de esto. Es mejor continuar cumpliendo nuestro deber absteniéndonos de hacer inventario y medir el progreso. Todo nuestro adelanto reside en la naturaleza interna y no en la física, donde vive el cerebro y del cual proceden las presentes interrogantes. El aparente progreso físico es fatuo, termina con la muerte del cuerpo, momento en el cual, si no se le ha concedido al ser interno el guiarnos, el balance natural que nos corresponde será un cero o un “fracaso.” Ahora bien, como los Adeptos viven en el plano de nuestra naturaleza interior, implica que podrían, activamente, ayudar a cada uno de nosotros después de la fecha a la cual se ha aludido y nosotros, como seres humanos dotados de un cerebro físico, podríamos estar inconscientes de esto en nuestro plano.

[…] Te aconsejo, vivamente, abandonar todas las prácticas de yoga que en casi todos los casos resultan en desastres a menos que sea un maestro competente el que las guía. Las conmociones y las explosiones en tu cabeza, demuestran que no te encuentras en la condición idónea para probar las prácticas de yoga, ya que estos efectos resultan en lesiones cerebrales: el reventarse de muy diminutas células del cerebro. Me alegro que me hayas escrito con respecto a tal asunto, dándome la oportunidad de alertarte. Además, te aconsejo que abandones la concentración en los centros vitales que nuevamente puede resultar peligrosa si no está bajo la guía de un maestro. Tú aprendiste, hasta cierto punto, el poder de la concentración y ahora, la mayor ayuda procederá de la concentración en el Ser Superior y la aspiración hacia Aquello. Además, si consideraras algún tópico o frase del “Bhagavad Guita,” concentrando tu mente y meditando sobre éste, encontrarás que es fuente de buenos resultados y tal concentración no constituye ningún peligro.

En lo que concierne a la interrogante de la desintegración del cuerpo astral y el lapso anterior durante el cual es posible verlo, mi respuesta no se  proponía ser definitiva en lo referente a los años, salvo que señalé que un período de dos años era largo antes de la muerte física. Existen casos, quizá raros, en los cuales el clarividente ha captado el comienzo de la desintegración del cuerpo astral cinco años antes de la muerte física. La idea que se quiere transmitir es la siguiente: a pesar de los períodos de tiempo, si el ser humano está destinado a morir de forma natural, (incluyendo por enfermedad), los individuos capaces de ver en aquel plano, pueden percibir la corrupción, la desintegración o la disgregación del cuerpo astral. Por lo tanto, no se trata de una cuestión de años. Estos casos no incluyen a las muertes violentas ya que en tales situaciones el astral no se desintegra de antemano. Para ver dicha muerte anticipadamente, se debe recurrir a un método completamente diferente. La muerte debida a la ancianidad, el término natural de un ciclo, está incluida en la respuesta acerca de la muerte por enfermedad que podríamos denominar la enfermedad de la incapacidad de oponerse a la disgregación de las fuerzas cohesivas.

No puedes desarrollar el tercer ojo. Es demasiado difícil y hasta que no se te hayan aclarado muchos puntos más en la filosofía, sería inútil y un sacrificio inútil es un crimen insensato. He aquí un consejo que muchos Adeptos suministran: diariamente y tan a menudo como puedas, antes de dormirte y cuando te despiertes, piensa, piensa, piensa en la verdad de que no eres el cuerpo, el cerebro, o el ser astral, sino que eres Aquello y “Aquello” es el Alma Suprema. En realidad, siguiendo tal práctica, paulatinamente matará la falsa noción que está latente en nuestro interior según la cual lo que es falso es verdadero y vice versa. Al persistir en esto, sometiendo cada noche tus pensamientos diarios al juicio de tu Ser Superior, al final alcanzarás la luz.

Ahora bien, en lo que concierne a “La Voz del Silencio” (obra de H.P.Blavatsky) y los ciclos de sufrimiento, (que el Arhan, el cual se queda a ayudar a la humanidad, experimenta), son fácilmente comprensibles. Al leer tales cosas, debes siempre tener presente que hay que usar términos inteligibles para el lector. Por lo tanto, hablando así, debemos decir que, desde nuestro punto de vista, existen tales ciclos de sufrimiento. Por ejemplo, el hecho de que no tenga recreo, sino que sólo trabajo en la Sociedad Teosófica, parece ser una gran pena para aquellos que aman sus placeres. Yo, por el contrario, encuentro placer y paz en la “autoabnegación,” como ellos la llaman. Por lo tanto, aquel que entra en el Sendero secreto, encuentra su paz y placer en el interminable trabajo durante edades para la Humanidad. Por supuesto, gracias a su vista y conocimiento más penetrante, debe constantemente percibir los autoinfligidos tormentos del ser humano. El error que se comete, consiste en atribuir a la persona que se “sacrifica” de tal forma, las mismas pequeñas cualidades y anhelos que nosotros tenemos, mientras que el campo de acción y el poder más amplio del alma, aparentan lo que llamamos sacrificio y sufrimiento como algo diferente. Entonces, lo que antecede ¿no está claro? Si lo exponemos de forma diferente a la de “La Voz del Silencio,” encontraríamos muchos que toman un voto y después lo violan, mientras aquel que contrae su promesa totalmente consciente de su sufrimiento, la mantendrá.

Si todos nosotros pudiésemos acumular una reserva de bien para los demás, disiparíamos muchas nubes. Las insensateces y los llamados pecados de la gente, en realidad son cosas que seguramente se convertirían en nada si los tratáramos propiamente. No debemos ser tan propensos en criticar a los demás olvidándonos de la viga en nuestros ojos, como acontece con la humanidad actual a la cual pertenecemos. El “Bhagavad Guita” y Jesús tienen razón, pues ambos nos muestran como efectuar nuestro deber sin interferir en el ajeno. Cada vez que pensamos que alguien se ha comportado mal, deberíamos preguntarnos dos cosas:

(1) ¿Soy yo el juez en este asunto que se arroga el derecho de procesar a esta persona? (2) ¿Acaso soy mejor en alguna forma en mi manera de obrar? ¿No heriría quizá de alguna otra manera tanto como ellos hieren ahora?

Lo que antecede solucionará el asunto. Además, en lo que concierne a (…), no se debería juzgar ni criticar. Si alguien hiere, entonces preguntémonos lo que es necesario hacer, pero sólo cuando la ofensa se dirige a la colectividad. En caso de que un insulto nos abarque sólo a nosotros, ignorémoslo. Según algunos tal actitud es típica del “santurrón,” sin embargo te aseguro que el corazón, el alma y la esencia de la compasión, son más importantes que la intelectualidad; la cual, si dejamos que sea la única que gobierna, nos conducirá seguramente al infierno. Está seguro de esto y ensaya lo más posible en diseminar el verdadero espíritu en todas las direcciones, de otro modo, no sólo tendremos un fracaso individual, sino el círculo que H.P.B. constituyó como núcleo para un posible crecimiento, morirá, restañará, capitulará y se reducirá a nada.

Es imposible evadir la ley de la evolución, sin embargo, a tal ley no se le necesita poner en efecto de una sola forma. Si se produce el mismo resultado es suficiente. Por esta razón, a cada hora o minuto, el ser que alcanza el estado de adepto puede pasar por innumerables experiencias efectivas. Sin embargo, es un hecho que nadie se convierte en un adepto hasta que, en alguna vida previa, haya recorrido los pasos exactos y necesarios. Por ejemplo, si tú y yo no logramos alcanzar el estado de adeptos en este Manvantara, nuevamente emergeremos asumiendo el trabajo en un punto correspondiente en el desarrollo superior del próximo Manvantara, así entonces, examinándonos según el parámetro vigente, nos podrá parecer que nos encontramos en un nivel muy bajo de la escala. Esta es la ley. Ningún ser puede apresurarse hacia adelante sustrayéndose a la contracorriente y la fuerza de tal corriente corresponderá proporcionalmente a su precipitación. Todos los miembros que trabajan duro, al final alcanzan a atraer la atención de la Logia y tan pronto como esto acontece, también la Logia Negra toma nota, así, las cuestiones surgen y nos ponen a prueba en formas sutiles, invisibles a nuestra vista, las cuales son eficaces para arruinar a aquel que no está preparado para el combate sostenido por una justa manera de pensar y por el sacrificio a la naturaleza superior. Yo te digo esto. Puedo parecerte enigmático, sin embargo es la verdad y en este momento estamos, todos, destinados a sentir las fuerzas que obran; pues, en la medida en la cual crecemos, al mismo tiempo el otro lado se organiza para librar un ataque opuesto.

Asegúrate de haberme comprendido bien acerca del lado Negro. Lo que quiero decir es lo siguiente: cuando las personas trabajan por un amplio lapso, gracias al cual logran elevarse, atraen la atención del sendero Negro, si éste les considera suficientemente importantes. Yo he atraído su atención y de vez en cuando provoca dificultades. Por lo tanto, todo lo que cada uno quiere es la mejor armadura para tal combate, la cual es la paciencia. La paciencia es una gran cosa y actúa en más de una forma, no sólo en la vida personal, sino aún en campos más amplios.

Una o más causas pueden provocar la dificultad de recordar las cosas que lees y otros materiales. En primer lugar, esto indica la necesidad de una disciplina mental, obligándote a emprender una forma diaria de lectura y de pensamiento serios, aún por un breve período de tiempo. Si persistieras en la empresa, ésta, paulatinamente, cambiará la acción mental de manera análoga a la alteración del gusto para adaptarlo a las diferentes clases de alimentos injeridos. Más: si te dedicas a lo que se conoce como Curación Mental o Sanamiento Metafísico, deberías evitar tal práctica ya que incrementará la dificultad, a la cual aludiste. Es diferente a la buena, ordinaria disciplina mental. Además, si seguiste el espiritismo de alguna forma, o si te abandonaste a pensamientos, visiones o experiencias psíquicas, éstas podrían ser la causa de la dificultad y se deberían dejar

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